Saber cómo embalar un paquete de forma adecuada es esencial para que llegue a su destino sin daños. Esta guía práctica te explica paso a paso todo lo que necesitas saber para proteger correctamente cualquier tipo de envío, especialmente cuando usas una caja de cartón, el método más habitual y eficaz.
Materiales necesarios para embalar un paquete
Antes de empezar a embalar, reúne todo lo necesario. Esto evitará errores improvisados que comprometan la integridad del envío:
- Caja de cartón resistente, preferiblemente nueva y de doble pared.
- Material de relleno como papel de burbujas, virutas, espuma moldeable, papel arrugado, bolsas inflables o papel kraft.
- Cinta adhesiva de embalaje de buena calidad.
- Tijeras o cúter para cortes limpios.
Tip GLS: optar por cajas adaptadas al contenido: ni muy grandes ni muy pequeñas, con espacio suficiente para los materiales de protección.
Tip GLS: combina varios materiales según la fragilidad y forma de los objetos para una protección óptima.
Guía paso a paso para empaquetar correctamente un envío
Embalar paquetes no requiere de mucha ciencia, pero hay factores que son determinantes. A continuación todas las consideraciones que debes hacer:
Elige una caja adecuada
Una buena caja es la primera línea de defensa. Evita cajas reutilizadas o dañadas: aunque parezcan en buen estado, pueden tener debilitamientos invisibles. Lo ideal es que sea de cartón corrugado, de una o dos capas según el peso del contenido.
El tamaño también importa. Si la caja es muy grande, el contenido puede moverse; si es muy pequeña, no podrás protegerlo bien. Busca siempre el equilibrio.
Protege el contenido
El interior debe actuar como un colchón. Cada objeto, sobre todo si es frágil o tiene partes móviles, debe envolverse por separado y colocarse de forma que no se toquen entre ellos ni con las paredes de la caja. Rellena los huecos con material acolchado y sacude la caja suavemente para comprobar que todo queda fijo.
Si vas a enviar objetos frágiles, electrónicos o artículos delicados, cada tipo de contenido requiere cuidados específicos. Consulta nuestra guía completa sobre cómo enviar un paquete frágil de forma segura para más detalles.
Sella la caja
No sirve cualquier cinta. Usa cinta adhesiva de embalaje, resistente y ancha. El método en H —una tira central y dos laterales cruzadas— asegura un cierre firme y duradero.
No uses cuerda, cinta de carrocero ni cierres decorativos. Estos materiales no resisten el movimiento y pueden comprometer el proceso automatizado de transporte.
Verifica que el paquete está bien embalado
Antes de enviarlo, repasa los puntos clave:
- ¿El contenido está fijo y bien protegido?
- ¿La caja conserva su forma al levantarla?
- ¿La cinta de cierre es resistente y está bien colocada?
- ¿La etiqueta se lee con claridad y está en su lugar?
Errores comunes que debes evitar
- Usar cajas débiles o dañadas.
- No rellenar los huecos, dejando que los objetos se muevan dentro.
- Sellar con cinta decorativa, cinta de carrocero o materiales que no resisten el transporte.
- Sobrecargar la caja más allá de su capacidad.
Si todo está en orden, tu paquete está listo para viajar con la seguridad que garantiza GLS.
Embalar correctamente un paquete va mucho más allá de meter algo en una caja. Es proteger recuerdos, compras importantes, productos con los que trabajas o detalles que quieres que lleguen con cariño. Desde GLS te ayudamos a cuidar cada paso, porque entendemos que detrás de cada envío hay algo más que un simple objeto.
Para más detalles sobre cómo embalar correctamente cada tipo de envío, descarga nuestra Guía de Embalaje GLS.